Este verano he tenido la oportunidad de acompañar a mi hermano durante su recuperación de una tendinopatía rotuliana. Una experiencia que me ha permitido vivir el proceso desde una perspectiva diferente, combinando mis conocimientos profesionales con la cercanía de tratar a alguien de mi familia.

Mi hermano jugaba al fútbol sala y, después de los partidos, el dolor en la zona del tendón rotuliano podía prolongarse durante los dos días siguientes. Las molestias no se limitaban al momento de jugar, algo que nos hizo prestar especial atención a cómo respondía su rodilla al esfuerzo.

Durante esos meses trabajamos con un objetivo: mejorar la capacidad de su tendón para soportar las exigencias del fútbol sala, adaptando los ejercicios y las cargas a su evolución.

¿Qué es la tendinopatía rotuliana y por qué aparece?

La tendinopatía rotuliana es una afección del tendón que une la rótula con la tibia y participa en la transmisión de la fuerza del cuádriceps para extender la rodilla.

Suele relacionarse con actividades que someten al tendón a cargas elevadas o repetidas, especialmente cuando estas superan su capacidad de adaptación.

Por eso es habitual encontrarla en deportes que incluyen saltos, aceleraciones, frenadas y cambios de dirección, como el baloncesto, el voleibol o el fútbol sala.

Uno de sus síntomas característicos es el dolor localizado en la parte anterior de la rodilla, normalmente justo debajo de la rótula. Puede aparecer durante la actividad física o manifestarse después del entrenamiento.

En el caso de mi hermano, las molestias que persistían tras los partidos nos ayudaban a identificar cuándo la exigencia había sido excesiva para su situación.

Cómo organizamos la recuperación de su tendón rotuliano

Desde el principio decidimos estructurar el trabajo por fases. Para ello, utilizamos una escala de dolor del 0 al 10, que nos permitía conocer sus sensaciones y valorar cómo respondía a cada ejercicio.

También prestábamos atención a lo que ocurría después de entrenar y durante los días siguientes. El dolor que aparece durante una sesión aporta información, pero su evolución posterior también es importante para decidir si mantener, aumentar o reducir la carga.

La intención era encontrar un nivel de trabajo que pudiera tolerar y progresar a partir de ahí.

Primera fase: ejercicios isométricos

Comenzamos con ejercicios isométricos, en los que el músculo genera tensión sin producir movimiento en la articulación.

Estos ejercicios permiten introducir carga de forma controlada y pueden resultar útiles cuando otros movimientos provocan demasiadas molestias.

En nuestro caso, fueron el punto de partida para trabajar la musculatura y observar cómo respondía su rodilla.

Segunda fase: aumentar progresivamente la fuerza

Conforme avanzaba, fuimos incorporando ejercicios de fuerza con movimiento y aumentando las exigencias según su tolerancia.

El objetivo era mejorar su capacidad para producir y soportar fuerza, especialmente en los gestos que implican al cuádriceps y al tendón rotuliano.

El papel de esta progresión también está respaldado por un estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine, que encontró mejores resultados clínicos con un programa de carga progresiva del tendón que con un protocolo basado en ejercicios excéntricos después de 24 semanas.

Esta progresión requería revisar continuamente sus sensaciones. No tenía sentido aumentar la dificultad de un ejercicio si después aparecían molestias que tardaban demasiado en disminuir.

Tercera fase: saltos y cambios de dirección

Una vez avanzado el trabajo de fuerza, introdujimos ejercicios pliométricos y cambios de dirección.

Esta parte era especialmente importante porque el fútbol sala exige movimientos rápidos, frenadas, saltos y aceleraciones que someten al tendón a cargas diferentes de las que encontramos en los ejercicios de fuerza tradicionales.

La vuelta al deporte requiere recuperar la tolerancia a sus gestos específicos. Poder realizar actividades cotidianas sin dolor es positivo, pero no garantiza que la rodilla esté preparada para soportar un partido completo.

La importancia de adaptar los ejercicios a cada persona

Uno de los aspectos más interesantes de esta experiencia fue poder conocer las sensaciones de mi hermano prácticamente a diario.

Nuestra cercanía facilitaba la comunicación. Podía explicarme qué había sentido durante un ejercicio, cómo encontraba la rodilla al levantarse o si alguna actividad le había provocado más molestias de lo habitual.

Esa información era útil para ajustar el trabajo y decidir cuándo avanzar.

También me permitió comprobar algo que considero fundamental en la rehabilitación de lesiones deportivas: cada persona responde de forma diferente a las cargas y necesita una progresión adaptada a su situación.

Aunque existen criterios generales para abordar una tendinopatía rotuliana, la evolución individual determina cómo aplicarlos.

En ocasiones podemos aumentar la exigencia. En otras, necesitamos mantener el mismo nivel de trabajo o modificar algún ejercicio para conseguir una respuesta más favorable.

Lo que he aprendido acompañando a mi hermano

Trabajar con mi hermano durante este verano ha sido una experiencia especialmente enriquecedora.

Desde el punto de vista profesional, me ha permitido observar de cerca cómo influyen las sensaciones, la confianza y la adaptación de las cargas en un proceso de recuperación.

En lo personal, ha sido muy satisfactorio poder acompañarlo y ayudarlo a avanzar hacia su objetivo de volver a disfrutar del fútbol sala.

Me quedo especialmente con la importancia de escuchar a la persona que tenemos delante. Los ejercicios son una parte esencial del proceso, pero también lo es comprender cómo vive la lesión, qué dificultades encuentra y qué necesita recuperar.

Esta experiencia me ha recordado que una buena rehabilitación exige observar la evolución y tomar decisiones durante todo el proceso.

En Élite, nuestro centro de fisioterapia en Málaga, trabajamos con este enfoque individualizado, combinando la valoración profesional, el ejercicio terapéutico y la progresión de cargas para ayudar a cada deportista a recuperar las capacidades que necesita para su actividad.