¿QUÉ ES EL SÍNDROME DEL CRUZADO SUPERIOR?

El síndrome del cruzado superior hace referencia al desequilibrio que se produce en los grupos musculares de la parte superior del tronco.

Se trata de una alteración en el sistema musculoesquelético que produce modificaciones posturales en la parte superior del cuerpo y sus principales consecuencias son la aparición de acortamiento y debilidad muscular en un patrón cruzado (Morris et al., 2015).

Esta alteración está presente en prácticamente el 80% de la población, siendo el principal causante de los dolores de cabeza, hombros y trapecio que sufrimos en nuestro día a día.

Las personas que padecen este trastorno son fácilmente identificables, por la postura que adoptan. Los hombros se muestran encorvados, y esto hace que los músculos pectorales se acorten. La cabeza está adelantada, lo que da lugar a una postura cifótica o una inclinación de la espalda de tal modo que se va curvando, dando lugar a una especie de chepa.

La parte alta de la zona cervical se encuentra extendida, lo que da lugar a una tensión muscular porque los músculos suboccipitales están acortados.

Los hombros también pueden irse hacia arriba, y eso hace que se produzca un acortamiento muscular del trapecio y del elevador de la escápula. Como consecuencia, el trapecio medio e inferior se debilitan. A veces se produce también un aleteo de la escápula, de modo que el músculo serrato inferior se vuelve débil.

En definitiva, la musculatura acortada es la que comprende el trapecio superior, el elevador de la escápula, el pectoral mayor y el pectoral menor. Mientras que la musculatura debilitada son los flexores profundos cervicales, el trapecio medio e inferior, el serrato mayor y los romboides.

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS QUE PUEDO SUFRIR?

Tomando en cuenta lo antes descrito, tales modificaciones van a producir alteraciones en las articulaciones adyacentes a dichos grupos musculares donde la principal afectada es la articulación cérvico-craneal, debido a la posición inadecuada de la cabeza. Eso produce un exceso de tensión en los extensores cortos del cuello, que a su vez podrían ocasionar dolor en el arco posterior de C1 y a lo largo de las inserciones de estos músculos.

La articulación cérvico-torácica es quien sigue en esta afección, ya que hay trastornos en las vértebras cervicales inferiores por los cambios posturales inadecuados, lo que provocaría también molestias en la zona dorsal.

Por otra parte, se puede decir que la articulación gleno-humeral tiende a ser la más afectada en el Síndrome Cruzado Superior; ya que se producen alteraciones a nivel de la escápula donde esta pierde estabilidad, lo cual provoca inestabilidad humeral ocasionando disfunciones en el miembro superior. Como consecuencia, todos los movimientos de la extremidad superior pueden verse alterados.

Por último y no menos importante, también se ve afectada la articulación tempero-mandibular (ATM). Debido a los cambios estructurales en la parte superior de la cervical, la ATM se ve involucrada en este síndrome presentando una tensión muscular excesiva (Rodríguez, B., Mesa, J., Paseiro G. 2004).

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS POR LAS QUE SE PRODUCE EL SÍNDROME CRUZADO SUPERIOR?

Las razones que pueden derivar en un síndrome cruzado superior pueden ser diversas.

Una de ellas, una mala planificación del entrenamiento donde existe un manifiesto desequilibrio de ejercicios de empujes (press) frente a los de tracción (pulls).

También podría deberse a motivos morfológicos y, esto, debe tenerse en cuenta. Las posibles asimetrías corporales congénitas también pueden aumentar la predisposición a padecer síndromes cruzados superior.

Pero sin lugar a dudas, la principal causa de esta afección y el por qué afecta a tantas personas hoy en día, se debe al estilo de vida de la sociedad actual. Un hábito de trabajo de ocho o más horas diarias sentado frente a un ordenador, el uso en exceso de teléfono móvil o simplemente un mal hábito postural a la hora de estar sentado en una silla en el aula, implica una colocación de los brazos y cabeza por delante del tronco. Esto hace que la región dorsal se vea sometida a un continuo momento de flexión que favorece la acción de la fuerza gravitatoria, causando un deterioro postural que flexiona la espalda.

También hay que tener en cuenta el estado emocional de la persona, ya que el estrés, la ansiedad o la depresión nos puede inducir a esa postura.

 ¿CÓMO PUEDO CORREGIRLO?

La reeducación postural es vital para recuperar toda esta parte alterada. De esta manera, se consiguen corregir eso malos hábitos que con el tiempo son los responsables de que se produzcan dichas alteraciones.

La corrección postural no implica solamente el mantenimiento de una buena postura estática, como puede ser delante del ordenador o a la hora de comer. Sino que implica también el modo de “usar” el cuerpo en las actividades cotidianas como caminar, el acto de sentarse y levantarse, conducir, etc.

En cuanto al entrenamiento, un error muy común que la mayoría de las personas que padece este tipo de problema hace para tratar de corregirlo, es trabajar grandes músculos (pectoral y dorsal), músculos que son rotadores internos y no hacen otra cosa que agravar más el problema. Por tanto, debemos hacer hincapié en la realización de ejercicios correctivos. Para ello, se debe trabajar sobre la fuerza, movilidad y flexibilidad de las estructuras afectadas.

Lo principal en un caso de Síndrome Cruzado Superior es liberar la musculatura hipertónica y restaurar la función de la musculatura fásica o laxa. En Élite nuestros profesionales trabajan con los socios que padecen este síndrome realizando ejercicios de estiramiento y movilidad para liberar dicha la musculatura acortada (pectoral menor, trapecio superior, elevador de la escapula) y para la que se encuentra inhibida (trapecio medio e inferior, serrato mayor y romboides). Se trabaja con ejercicios para fortalecerlos de forma progresiva, como los de rotación externa de hombro.

Si crees que padeces el Síndrome del Cruzado Superior y no sabes cómo evitarlo, pide una cita en Élite rellenando este formulario o a través de nuestro WhatsApp 656 50 13 17 y nuestros profesionales te atenderán sin ningún compromiso. Además, la primera sesión es gratuita.

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